Red Del Mossad: Katsas, Kidom,Sayanim Y Especialistas

El Instituto Israelí de Inteligencia y Operaciones Especiales, fundado en 1951 por orden del que fuera su Primer Ministro David Ben Gurion, es conocido fuera de sus propios muros como Mossad. En hebreo Mossad significa «instituto». La red del Mossad es un verdadero ejemplo de unión del pueblo hebreo.

De muros adentro nunca se lo llama así, sino siempre «la Oficina», mismo nombre con el que Daniel Silva lo llama en sus libros de la saga del carismático espía Gabriel Allon.

El Mossad es, de entre los principales servicios secretos del mundo, el más pequeño y con diferencia. Si atendemos a su personal en nómina, es diminuto. En la sede de la CIA en Langley hay unos 23000 empleados sin contar con su personal destinado en el exterior. Según el libro sobre el FSB, sucesor del KGB, The New Nobility, el número de empleados de este servicio secreto se estima entre 200.000 y 300.000.

A fines de 1972, la que fuera entonces Primera Ministra de Israel, Golda Meir, dijo a los miembros de su Gabinete que estaba fascinada por «la estructura marxista de la Santa Sede Vaticana»


En primer lugar, posee un poder económico casi sin precedentes. Luego, opera sin partidos políticos ni sindicatos. El sistema entero está organizado para el control. La Curia Romana controla a los obispos, los obispos a los clérigos y éstos, a los laicos. Con su cantidad de secretarías, comisiones y estructuras, es un sistema a la medida para espiar e informar.

Gordon Thomas: Gideon Spies.

El Mossad es uno de lo servicios de inteligencia más pequeños del mundo,solo tiene entre 1.200 y 1.500 agentes. A pesar de sus dimensiones, se trata de un organismo tecnológicamente muy adelantado. Más allá de los que trabajan en la sede de Glilot, al norte de Tel Aviv, el Instituto posee una red que se apoya en tres grandes ramas: los Sayanim, los Katsas y los Kidon.

Katsas red del Mossad.

¿Quiénes son los katsas?


Los katsas son los agentes de campo del Mossad.

La palabra katsa es el acrónimo de Katzin Issuf u oficial de servicios especiales. Principalmente operan en Europa y algunos en Oriente Medio. También han operado en menor medida en África y Asia. Cada vez cobran más veracidad las fuentes que sugieren la existencia de la unidad A1.


Según Gordon Thomas, en su libro La Historia Secreta del Mossad, esta unidad especial,A1, en hebreo «arriba», merodeaba por Silicon Valley y la ruta 128 a Boston en busca de secretos de alta tecnología.


Para seleccionar los candidatos idóneos a katsas, el Mossad utiliza distintos tests psicológicos y de aptitud en función de sus necesidades de personal. Si el candidato resulta seleccionado, pasará un periodo de formación en la academia de entrenamiento del Mossad, la Midrasha, ubicada cerca de la ciudad de Herzliya.

Tests psicológicos que los Katsas deben superar.

Durante aproximadamente tres años, aprenderán las habilidades necesarias para las funciones de inteligencia. Las más importantes serían el saber como encontrar, reclutar y cultivar agentes, incluyendo cómo comunicarse clandestinamente con ellos. También aprenden cómo evitar ser el objetivo de los servicios de contraespionaje, esquivando sus operativos de vigilancia y posibles emboscadas durante sus reuniones con otros agentes.


Algunos katsas están desplazados permanentemente en algún país extranjero, otros van cambiando de operación en operación, estos reciben el apodo de «saltadores».

La mayor parte de los katsas han sido anteriormente miembros de las Fuerzas de Defensa Israelí, a pesar de que el Mossad tiene carácter civil.

Los agentes de Mossad están activos en muchos países y tiene un total de ocho secciones, aunque muchos detalles internos de la organización permanecen secretos.

El número de katsas es muy inferior al de otros oficiales de inteligencia cumpliendo funciones similares en servicios secretos de otros países. Se calcula que puede haber alrededor de 40 katsas en todo el mundo.

¿Cómo es posible que un servicio de inteligencia tan letal como el Mossad pueda operar con solo 40 agentes de campo?

La posibilidad de operar con un presupuesto tan reducido y un personal tan escaso y, aún así, asegurar el éxito, depende de dos factores:

  • Uno es la capacidad de obtener todo lo necesario de la población israelí, un pueblo cosmopolita, con una enorme variedad de talentos, lenguas y orígenes geográficos.
  • El otro factor es una red internacional de ayudantes o auxiliares, los sayanim, la red del Mossad, quienes proporcionan apoyo logístico a las operaciones de todo el mundo.¿Recuerdad la cita de Golda Meir del principio?

Sayanim: eficacísima red del Mossad

La Eficacísima red del Mossad: los sayanim

Una de las tareas más fatigosas de los katsas destinados en el extranjero es la de echar un ojo a los sayanim de su lista.


Sayanim deriva de la palabra hebrea lesayeah, que quiere decir «ayudar». Creado por Meir Amir, director del Mossad entre 1963 a 1968, la red del Mossad formada por los sayanim es un impactante ejemplo de la cohesión de la comunidad judía mundial.


Se trata de judíos de la diáspora (deben ser judíos por el lado paterno y materno), quienes, aunque son leales al país en el que residen, también simpatizan con el Estado de Israel.


Hay decenas de miles de esos «ayudantes». Solo en Londres hay dos mil, cinco mil en el resto de Gran Bretaña y diez veces esa cifra en Estados Unidos. Cada uno ha sido cuidadosamente reclutado, a veces por katsas y siempre con el consenso de los especialistas.


A los sayanim nunca se les hace intervenir en operaciones, sino que todo lo que se les pide son favores. Deben estar convencidos de que la ayuda que se les solicita no es para una operación en contra de su país natal o de adopción. En el Mossad no se permiten los conflictos de lealtades.


En términos prácticos, un sayan que dirige una agencia de alquiler de coches puede suministrar a un kidon un vehículo sin hacer preguntas. Un sayan agente inmobiliario puede suministrar un edificio para la vigilancia. Un sayan gerente de banco suministrará fondos a cualquier hora, y un doctor sayan asegura la asistencia médica.

Los Kidon, la unidad de asesinos del Mossad

La mano ejecutora: los kidon

Kidon, bayoneta, en hebreo, es una unidad de élite, encargada «de rematar» meses o años de preparación y seguimiento. Es la única unidad en el mundo que lleva a cabo oficialmente las tareas de asesinato y está compuesto por equipos integrados por una docena de personas cada uno.

La unidad Kidon es «el Mosad dentro del Mosad». Son varias decenas aisladas especializadas en pasar desapercibidas en territorio hostil para recabar información y apretar el gatillo, destrozar cuellos o inyectar veneno letal. Muy pocos saben lo que hacen y menos aún quiénes son.

Llegar a Kidon requiere un extenuante curso y sólo los más fuertes (física y mentalmente) son elegidos. Sus familiares nunca lo sabrán.

Como regla general, el equipo Kidon que ejecuta los asesinatos está compuesto por cuatro hombres muy experimentados: el trazador, el transportador, el ayudante y el asesino. El trazador ve el blanco. El transportador guía al equipo de asesinos a la meta. El ayudante básicamente sirve como el conductor de la motocicleta, que ayuda al asesino y el asesino tiene la tarea de disparar al blanco o colocar una bomba magnética en el coche de la víctima.

Aquí tienes un ejemplo de cómo actúa un equipo Kidon. Se trata del asesinato en 2010 en Dubai de Mahmud al-Mabhuh, líder de Hamas. Los 11 asesinos de al-Mabhuh se escogieron entre los 48 kidon actuales, seis de los cuales son mujeres:

No fue hasta 2015 que Israel publicó este artículo en 2015.

La preferencia de los kidon es estrangulamiento con un alambre, una bomba bien colocada en un coche, un choque eléctrico o uno de los venenos creados por los científicos del Mossad.

La lista de asesinatos por los kidon es larga y va más allá del mundo árabe. En su base en lo profundo del desierto Néguev, los kidon practican con una variedad de pistolas, aprenden a ocultar bombas, a administrar una inyección letal en una multitud y a hacer que un asesinato parezca un accidente.


Estudian asesinatos famosos – el de John F. Kennedy, por ejemplo – y estudian las caras y las costumbres de objetivos potenciales cuyos detalles están almacenados en sus ordenadores altamente confidenciales. Allí también hay miles de mapas de calles constantemente puestos al día, bajados de Google Earth.


Dentro de la comunidad de inteligencia global, el respeto por el Mossad aumentó después del asesinato Kidon del doctor Gerald Bull. El científico canadiense era probablemente el mayor experto mundial en balística de tubos de cañones. Israel había hecho varios intentos de comprar su experticia. Sin embargo, Bull había dejado claro su disgusto por el Estado judío.

Supercañón Babilonia Gerard Bull
Foto del Blog www.damninteresting.com


En su lugar había ofrecido sus servicios a Sadam Hussein para construir un súper cañón capaz de lanzar proyectiles conteniendo materiales nucleares, químicos o biológicos directamente desde Iraq hacia Israel. Sadam había ordenado tres cañones a un coste de 20 millones de dólares. Bull fue contratado por un honorario de 1 millón de dólares.


Cuando Bull, de 61 años, respondió al timbre de su apartamento, le dispararon cinco veces en la cabeza y en el cuello; uno tras otro cada kidon disparó su pistola de 7,65, dejando a Bull muerto en la puerta de entrada a su hogar. Una hora después habían salido del país en un vuelo a Tel Aviv.


En pocas horas el propio departamento especialistas en guerra psicológica del Mossad había organizado que los sayanim de los medios de comunicación europeos filtraran historias de que el asesinato de Bull había sido perpetrado por un equipo de asesinos de Sadam porque tenía intenciones de no cumplir con su acuerdo.

Los especialistas de la red del Mossad.


Los «especialistas» del Mossad


Dentro del Mossad hay una amplia variedad de psiquíatras, psicólogos, científicos conductuales, psicoanalistas y perfiladores , conocidos colectivamente como los «especialistas».


Trazan perfiles sobre los enemigos de Israel y sobre quiénes colaboran con ellos. Sus motivos para hacerlo: dinero o razones ideológicas.


Estudian las etapas de desintegración de los terroristas que capturan: incredulidad al principio, seguida de negación instintiva. A continuación una sobrecogedora y destructiva certeza. Llegando a afirmar que es en esta etapa en la que se experimentan dos reacciones: pánico paralizante y un compulsivo deseo de hablar.

Es el momento de la confesión. Una vez en la etapa de la confesión, el tono empleado determinaría el sufrimiento durante el cautiverio: privación del sueño, ataques de depresión, sentimiento de culpa.

Estudio de prisioneros en el Mossad


Según el periodista israelí, Ronen Bergman, en su libro The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations, los psicólogos del Mossad han llegado a «hipnotizar» a personas para alcanzar ciertos fines. Este fue el caso de un prisionero palestino al que un psicólogo sueco contratado por la agencia intentó lavarle el cerebro para que matara a Yasser Arafat, exlíder de la Organización para la Liberación de Palestina.


Siempre según el libro de Bergman, el psicólogo repetía las mismas palabras al prisionero durante tres meses: que Arafat era “malo” y “debía ser eliminado”. Al mismo tiempo, el palestino era entrenado para disparar contra imágenes del líder palestino en una habitación especial. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos, el prisionero no actúo como supuestamente debía y, por el contrario, acusó al Mosad ante la Policía de intentar lavarle el cerebro.


Los psicólogos estudian a los colaboradores del propio servicio. Determinan si un hombre o mujer puede ser temerario, tener los valores distorsionados o estar a menudo desilusionado. Pese a tener una gran inteligencia, vaticinaban que ese tipo de personalidad podía volverse peligrosamente impredecible.


Otro de los cometidos de este equipo de «especialistas» es prever la reacción de la sociedad ante los actos del Mossad y en consecuencia, dar instrucciones a los medios de comunicación sayanim sobre qué deben publicar al respecto.

El lenguaje del Mossad.

Meir Amit, como ya he comentado antes, fue director del Mossad entre entre 1963 y 1968, dejó, entre su importante legado, un lenguaje propio.


Su sistema de escritura de informes se llamaba naka; «luz del día», y significaba alerta máxima; un neviot, un especialista en vigilancia; yahalomin, la unidad que proporcionaba comunicaciones a los agentes de campo; safanim eran los que tenían como blanco la OLP; un balder era un correo; un slick, un sitio seguro para guardar documentos, y las falsificaciones se llamaban teuds.


Personalmente, siento fascinación por la historia de este servicio secreto. Se puede llegar a entender por qué Israel siente que debe actuar como lo hace si se tiene en cuenta los sufrimientos que han vivido a lo largo de su historia.

Si te apasiona este tema como a mí, me encantaría que me dejaras algún comentario ¿te animas?

Fuentes consultadas:

Ronen Bergman: Rise and Kill First: The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations
Gordon Thomas: Gideon’s Spies: The Secret History of the Mossad

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